Historia en Breve

  • La teoría metabólica del cáncer postula que, el cáncer es
    principalmente el resultado de un metabolismo energético
    deficiente y del daño en las mitocondrias de las células

  • Las mutaciones genéticas no son una causa principal del cáncer,
    sino que en cambio son un efecto posterior de un metabolismo
    energético defectuoso; mientras las mitocondrias se mantengan
    saludables y funcionales, habrá una posibilidad muy escasa de
    desarrollar cáncer

  • Las mitocondrias normales suprimen el desarrollo del cáncer, y
    para que las células cancerosas puedan proliferar debe haber
    mitocondrias disfuncionales

  • El desarrollo y progresión del cáncer pueden controlarse
    después de hacer una transición de cuerpo entero de metabolitos
    fermentables, como la glucosa y glutamina, a metabolitos
    respiratorios, principalmente cuerpos cetónicos que se forman al
    llevar una dieta cetogénica

  • La dieta cetogénica
    promueve una función mitocondrial y respiración saludables,
    disminuye la vascularización e inflamación tumoral e incrementa
    la muerte de las células tumorales

Por
el Dr. Mercola

Este podcast está disponible solo en
inglés y es posible que no pueda reproducirse en todos los
navegadores.

En el podcast presentado, el Dr. Peter Attia
entrevistó al profesor Thomas Seyfried, Ph. D., ganador de nuestro
galardón Game Changer Award 2016 por sus estudios sobre el cáncer
como enfermedad metabólica
, que también es el título de su
libro1 sobre este tema.

Su investigación también aparece en el excelente libro Tripping
Over the Truth: The
Metabolic Theory of Cancer
de Travis Christofferson.

En mi opinión, Seyfried es simplemente el
mejor biólogo de cáncer a nivel mundial. La entrevista presentada2
aborda detalladamente los aspectos técnicos que pueden ser
complicados para algunas personas, pero si está interesado en
comprender los mecanismos del cáncer, le recomiendo tomarse el
tiempo para escucharlo por completo, en especial el final.

Sin duda, es uno de los análisis más detallados sobre por qué
se desarrollan las células cancerosas y cómo la medicina
convencional se ha equivocado ampliamente en relación al
tratamiento, específicamente la radiación y quimioterapia.

Sin lugar a dudas, es una de las mejores entrevistas que ha dado
Seyfried. A pesar de que Attia es un médico capacitado en Harvard y
con estudios en oncología, a menudo no está de acuerdo con
Seyfried, quien le enseñó los principios básicos.

He escuchado la entrevista completa dos veces y he aprendido aún
más al escucharla por segunda vez. Ahora, tengo muy buenos
antecedentes acerca del tema, por lo que si esto es información
nueva para usted y tiene un ser querido que la necesita, es posible
que deba escucharla varias veces.

Hacia el final de la entrevista, Seyfried profundiza en algunos
principios muy importantes sobre el tratamiento del cáncer, tales
como:

  • Tener cuidado de evitar las
    biopsias, si es posible, ya que están muy relacionadas con la
    metástasis del cáncer

  • La terapia quirúrgica podría
    ser una intervención útil, pero debe retrasarse tanto como sea
    posible mientras el paciente lleve una terapia metabólica para que
    el tamaño del tumor disminuya, lo que permite que los márgenes se
    definan mejor, para así poder extirparlo más fácilmente

  • Debe evitar la radiación y
    quimioterapia a toda costa, ya que, por lo general, pueden afectar
    en el sistema inmunológico, que es el principal responsable de
    erradicar los tumores

  • En los Estados Unidos, CADA DÍA
    mueren más de 1600 personas a causa del cáncer; pero en China
    —donde el problema es mucho peor— cada día mueren 8100
    personas a causa del cáncer. Recuerde que estas son cifras de
    muertes diarias y no diagnósticos de cáncer

  • Es fundamental comprender que mueren más personas por el
    tratamiento contra el cáncer que debido a la enfermedad en sí

Introducción al cáncer como enfermedad
metabólica

Actualmente, la creencia establecida de que el cáncer es una
enfermedad genética lo rige todo, desde la investigación que
recibe fondos hasta el tratamiento prescrito por un oncólogo. De
hecho, este dogma es lo que alimenta a toda la industria del cáncer.

Por desgracia, no se ha producido ningún avance significativo en
el tratamiento, y mucho menos en cuestión de prevención.

Seyfried y otros estudiosos han podido avanzar en la teoría de
que, el cáncer es, principalmente, el resultado de un metabolismo
energético deficiente y del daño en las mitocondrias de las
células. En pocas palabras, las mutaciones genéticas no son la
causa principal del cáncer, sino que en cambio son un efecto
posterior de un metabolismo energético defectuoso.

Mientras sus mitocondrias se mantengan sanas y funcionales, habrá
una posibilidad muy escasa de desarrollar cáncer.

Según Seyfried, si bien aún no se comprende por completo cómo
la dieta
cetogénica podría contener las convulsiones epilépticas
, el
mecanismo de acción en las células cancerosas es realmente claro.

Esto se basa en los hallazgos vanguardistas
del Dr. Otto Warburg, bioquímico de formación clásica, quien en
1931 recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina por su
descubrimiento sobre la naturaleza y modo de acción de la enzima
respiratoria citocromo C oxidasa.3

La investigación de Warburg demuestra la forma en que las
células obtienen energía de la respiración, y cómo las células
cancerosas exhiben un metabolismo energético fundamentalmente
diferente, en comparación con las células sanas (consulte el
Efecto Warburg en la siguiente sección).

Con base en los estudios de Warburg, las investigaciones de
Seyfried y otros estudiosos demuestran que, el cáncer es
esencialmente una enfermedad metabólica que involucra trastornos en
la producción de energía a través de la respiración y
fermentación en las células.

De hecho, los estudios han demostrado que el cáncer es suprimido
cuando el núcleo de una célula tumoral es transferido al
citoplasma de células normales con mitocondrias
normales.

Esto indica que las mitocondrias normales podrían suprimir el
desarrollo del cáncer, y para que las células cancerosas puedan
proliferar debe haber mitocondrias disfuncionales.

La investigación de Seyfried ha demostrado que el desarrollo y
progresión del cáncer podría controlarse después de hacer una
transición de cuerpo entero de metabolitos fermentables, como la
glucosa y glutamina, a metabolitos respiratorios, principalmente
cuerpos cetónicos que se forman al llevar una dieta
cetogénica
.

Esta transición puede disminuir la vascularización e inflamación tumoral mientras que incrementa la muerte de las células tumorales.

Fuente: www.peterattiamd.com.
Imagen de Thomas Seyfried.

El efecto Warburg

Warburg descubrió que incluso en presencia de oxígeno, las
células cancerosas obtienen energía del antiguo proceso de
fermentación anaeróbica (a veces llamada glucólisis), que puede
generar una sobreproducción de ácido láctico. Esto es conocido
como el efecto Warburg. En resumen, una célula puede producir
energía de dos maneras:

  • Aeróbicamente, en las
    mitocondrias

  • Anaeróbicamente, en el citoplasma, que crea ácido láctico,
    un subproducto tóxico en altas concentraciones

La respiración aeróbica es mucho más eficiente, capaz de
generar más de 30 veces el trifosfato de adenosina (ATP), en
comparación con lo que genera la energía anaeróbica. Como se
explicó en la entrevista presentada, las células normales y
saludables pueden producir cantidades mínimas de ácido láctico en
presencia de oxígeno.

Por otro lado, las células cancerosas se comportan de manera muy
diferente.

Las células cancerosas continúan produciendo cantidades masivas
de ácido láctico, incluso en un entorno de oxígeno al 100 %, lo
que hizo que Warburg concluyera que la causa principal del cáncer
es que el sistema respiratorio de las células cancerosas era
defectuoso, lo que hace que las células cambien de generar energía
aeróbica saludable a realizar una fermentación anaeróbica poco
saludable.

 Aquí podrá consultar el artículo en
inglés4 de Warburg de
1956, “On
the Origin of Cancer Cells
“.

Debe considerar que, en este contexto el sistema respiratorio no
se refiere a los pulmones sino al procesamiento de oxígeno de los
pulmones en la cadena de transporte de electrones de las
mitocondrias que, finalmente transfiere los electrones de los
alimentos al oxígeno para generar agua y ATP.

Por lo tanto, en pocas palabras, lo que Warburg descubrió es que
las células cancerosas tenían mitocondrias disfuncionales; de ahí
la afirmación de que el cáncer es una enfermedad metabólica
causada por una disfunción mitocondrial.

En las células cancerosas puede haber
diferentes tipos de anomalías mitocondriales

Una de las razones principales por las que los investigadores
actuales no se han percatado de que todas las células cancerosas
tienen problemas respiratorios es porque comenzaron a investigar el
cáncer por medio de cultivos celulares, y si las células del
tejido se separan y se cultivan en un medio de cultivo, puede
provocar que se comporten en una forma diferente a lo que
normalmente ocurriría en un cuerpo humano o animal.

Por lo tanto, muchos investigadores han afirmado que la
respiración de las células cancerosas es normal, cuando en
realidad es todo lo contrario. Según Seyfried, al parecer durante
la investigación in vitro o en cultivos, las células cancerosas
consumen una gran cantidad de oxígeno, incluso cuando producen
ácido láctico, lo cual causa confusión.

Señaló que, si bien todas las células cancerosas tienen
mitocondrias defectuosas, la forma en que se produce ese defecto
podría variar de un cáncer a otro.

Algunos tipos de cáncer, simplemente carecen de mitocondrias, lo
que significa que la célula no tiene suficientes organelos para
generar energía a través de la respiración y, por lo tanto,
recurre a la fermentación como fuente de producción de energía.

En otros tipos de cáncer, las células parecen tener muchas
mitocondrias, pero los organelos son estructuralmente anormales.
Como señaló Seyfried, “la estructura dicta la función”,
por lo que si la estructura de las mitocondrias es anormal, su
función también será anormal. Sin embargo, todas las células
cancerosas utilizan la fermentación para producir energía.

Seyfried no ha encontrado un solo cáncer que exhiba una
respiración normal.

Para desarrollarse y propagarse, las células cancerosas también
necesitan una abundante cantidad de componentes básicos, que según
Seyfried son obtenidos por la vía de la pentosa fosfato, una vía
glucolítica, y de la glutamina. “Entre la glucosa y glutamina,
se obtienen todos los componentes básicos necesarios para una
rápida división celular”, indicó.

El cáncer no es una enfermedad que se trasmite
por vía genética

Así mismo, Seyfried enfatiza que, en su investigación, no se
encontraron anomalías genéticas en las células cancerosas, lo que
refuta ampliamente la teoría genética que postula que el cáncer
se debe a mutaciones genéticas.

Por desgracia, Attia sigue convencido de que es cierta la teoría
genética del cáncer. Es muy triste que un médico tan brillante e
innovador no aprecie la profundidad el valor del trabajo de
Seyfried.

En general, alrededor del 5 % del cáncer es causado por
mutaciones en la línea germinal, como BRCA1, un factor de riesgo
genético hereditario conocido por incrementar el riesgo de cáncer
de mama, o BRCA2, que puede elevar el riesgo de cáncer de ovario.

Pero, como señaló Seyfried, “no son determinantes”.
Cierta mutación genética podría incrementar el riesgo, pero no
garantiza que realmente se desarrolle el cáncer en cuestión, y en
última instancia no es la verdadera causa, si desarrolla algún
cáncer.

Una excepción sería si la mutación dañara el sistema
respiratorio de las mitocondrias; entonces habría una verdadera
posibilidad de desarrollar cáncer.

El eslabón perdido de Warburg

La entrevista presentada también profundiza en los detalles
sobre el nivel de fosforilación mitocondrial a nivel de sustrato
(mSLP, por sus siglas en inglés): el eslabón perdido de la teoría
del cáncer de Warburg.

Cuando las mitocondrias están dañadas, lo que puede ocasionar
que se tornen en un medio muy deficiente de producción de energía,
¿cómo es que tienen suficiente energía para reproducirse y
desarrollarse de forma masiva?

Durante años, Seyfried sospechó que la fermentación de la
glucosa no era el único proceso involucrado, y su investigación
demostró que las células cancerosas no solo pueden fermentar la
glucosa sino también la glutamina, y la mayor parte de la energía
que ayuda al desarrollo del cáncer proviene de esta última.

La glutamina se fermenta a través de la mSLP en el ciclo del
ácido tricarboxílico (TCA), también conocido como ciclo de Krebs,
de las mitocondrias. El ciclo TCA o Krebs consiste en una serie de
reacciones químicas catalizadas por enzimas que son una parte
esencial de la respiración aeróbica. Seyfried explica:

El mSLP es la producción de ATP cuando mueve
un grupo de fosfato de un sustrato orgánico a una molécula de ADP,
por lo que es una antigua forma de generar energía. En otras
palabras, es una molécula orgánica que es un aceptor de
electrones, en vez de oxígeno…

Se movilizan grupos de fosfato de un sustrato
orgánico al ADP como aceptor, y puede generar cantidades masivas de
energía a través de este proceso, lo cual puede reemplazar la
energía perdida de las mitocondrias dañadas…

En la célula normal, se obtiene la mayor parte del
ATP por medio de la fosforilación oxidativa, pero en la célula
cancerosa obtiene la mayor parte de la mSLP dentro del mismo
organelo [es decir, las mitocondrias]
“.

Fuente: www.peterattiamd.com. Imagen de Thomas Seyfried.

Fuente: www.peterattiamd.com.
Imagen de Thomas Seyfried.

¿Por qué las células cancerosas no se
autodestruyen?

Otra cuestión importante es, “¿por qué las células
cancerosas no se destruyen por medio los mecanismos apoptóticos?”,
es decir, el mecanismo que desencadena el suicidio celular cuando la
célula está dañada o en mal funcionamiento. En resumen, eso
ocurre debido a que las mitocondrias que controlan el “cambio”
autodestructivo son disfuncionales.

“La célula omite el control normal de la vida y la muerte
—la apoptosis celular— porque ahora el mismo organelo que dicta
que es [la mitocondria], esta defectuoso”, indicó Seyfried.
Como consecuencia, la célula vuelve “a su forma previa antes
de que el oxígeno entrara en la atmósfera del planeta”.

Una respiración mitocondrial saludable puede
prevenir la formación de cáncer

El mensaje final es que mientras la respiración mitocondrial se
mantenga saludable, el cáncer no se desarrollará. “Eso nos
hace retomar el tema de la prevención”, indicó Seyfried.
“¿Cómo puede prevenir el cáncer? Lo previene al mantener sus
mitocondrias saludables”.

Y ¿cómo puede mantener sus mitocondrias saludables?
Principalmente, al evitar factores ambientales tóxicos e
implementando estrategias saludables en su estilo de vida. De hecho,
este es el único enfoque del programa de la terapia
metabólica mitocondrial
detallado en mi libro Contra el
cáncer
.

Mi lista de estrategias para optimizar la salud mitocondrial
—información que podrá encontrar en mi libro— son encabezadas
por las siguientes:

Cetosis nutricional cíclica — La divergencia
con nuestra alimentación ancestral —esta masiva prevalencia de
alimentos procesados, antinaturales, así como las cantidades
excesivas de azúcares añadidos, carbohidratos netos y grasas
industriales— es responsable de gran parte del daño
mitocondrial.
Las dietas con alto contenido de
carbohidratos y alimentos procesados evitan que su cuerpo queme
grasas de manera eficiente como su combustible principal; por
otro lado, quemar grasas y cetonas es mucho más eficiente, lo
cual podría generar mucha menor cantidad de estrés oxidativo,
que quemar carbohidratos.

Por lo tanto, una estrategia alimenticia fundamental para
optimizar la salud mitocondrial es consumir el combustible
adecuado. Una vez que logre quemar grasas de manera eficiente,
minimizará el estrés oxidativo de sus mitocondrias, que es la
clave.

Restricción calórica — Otra estrategia
extremadamente efectiva para disminuir la producción de
radicales libres en las mitocondrias es limitar la cantidad de
combustible que alimenta al cuerpo. Esta es una postura
indiscutible, ya que la restricción
calórica
ha demostrado en repetidas ocasiones sus múltiples
beneficios terapéuticos.

Programación
de los alimentos
— También es importante
programar los alimentos. En particular, alimentarse muy tarde por
la noche, cuando su cuerpo no necesita más energía, es una de
las peores cosas que puede hacerles a sus mitocondrias, ya que
podría producir una acumulación de ATP sin utilizar.
Como resultado, no se transformará en ADP,
y puede suprimir al ATP sintasa. En ese punto, toda la cadena de
transporte de electrones podría detenerse, y ocasionar la
dispersión de cantidades excesivas de radicales libres, así
como daño en el ADN mitocondrial.5
Regular los niveles de hierro — El hierro
también desempeña un rol importante en la función mitocondrial
y, contrario a la creencia popular, es mucho más frecuente que
haya niveles excesivos de hierro que una deficiencia.
Prácticamente todos los hombres mayores de 16 años de edad y
mujeres en la postmenopausia están en riesgo de tener
niveles elevados de hierro
.
Durante el ciclo de menstruación,
las mujeres se encuentran protegidas, ya que cada mes pierden
sangre—y por lo tanto, hierro.
Si bien, la mayoría de las
personas se ocasionan un daño mitocondrial al llevar una
alimentación alta en carbohidratos, baja en grasas o consumo
excesivo de proteínas, los niveles elevados de hierro también
podrían causar un profundo daño mitocondrial.
Cuando las mitocondrias tienen
altos niveles de hierro promueven la oxidación, lo que puede
producir gran cantidad de radicales libres y especies reactivas
del oxígeno dañinas. Por fortuna, los altos niveles de hierro
son fáciles de abordar.
Simplemente, debe evaluarlos por
medio de una prueba de ferritina sérica, y si sus niveles son
altos, debe donar sangre dos o tres veces al año para mantener
niveles saludables.
Un nivel ideal de ferritina de
hierro es de 40 a 60 nanogramos por mililitro (ng/mL). Cuando los
niveles son inferiores a 20 ng/mL significa que es deficiente, y
definitivamente no deben ser superiores a 60 u 80 ng/mL.
Como comentario adicional e
importante, consumir carbohidratos, especialmente a altas horas
de la noche, puede hacer que se acumulen electrones, lo que
produce superóxido. Si bien, no se trata de un radical libre
pernicioso en sí, si tiene altos niveles de hierro junto con
altos niveles de superóxido, se producen radicales libres de
hidroxilo, que es uno de los más dañinos.
La reacción química que crean estos radicales libres de
hidroxilo es conocida como reacción de Fenton. Aunque sin duda
necesita suficiente cantidad de hierro, cuando los niveles de
hierro son demasiado altos podría ocurrir un daño severo, y
esta es una de las formas en las que podría suceder.

Ejercicio — El ejercicio puede regular
ascendentemente el PGC-1 alfa y Nrf2; genes que pueden promover
la eficiencia de las mitocondrias, al ayudarles a desarrollarse y
dividirse para que pueda tener mayor cantidad.
En términos sencillos, al
establecer una mayor demanda de energía en las células por
medio de una actividad física, los radicales libres envían una
señal de que necesita mayor cantidad de mitocondrias para
satisfacer la demanda de energía.
Como resultado, el cuerpo se
adapta al nivel de actividad al producir más mitocondrias y
promover un funcionamiento mitocondrial más eficiente.
Lo curioso es
que el libro Mitochondria and the Future of Medicine del
médico naturista, Dr.
Lee Know
, explica cómo algunas personas necesitan realizar
más ejercicio para mantener su salud mitocondrial.6
Cuando los iones de hidrógeno
regresan por medio de la ATP sintasa, se produce energía. Pero,
en algunos casos, y en ciertos tejidos, como en el tejido adiposo
marrón, este proceso podría estar desconectado.
En vez de que los iones de
hidrógeno regresen por medio de la ATP sintasa, fluyen a través
de un canal diferente, lo cual puede producir calor en vez de
energía. Una ventaja es que podría permitir que la cadena de
transporte de electrones continúe funcionando aunque no utilice
energía. El gradiente de hidrógeno se disipa por medio de la
generación de calor.
Si su herencia genética proviene
de regiones ecuatoriales o tiene la piel muy oscura, será más
propenso a tener menor cantidad de grasa marrón y, por lo tanto,
menor desacoplamiento mitocondrial, lo que podría incrementar el
riesgo de alguna enfermedad crónica. Para contrarrestarlo,
tendrá que hacer ejercicio de forma regular.
Además, debe considerar sus niveles de vitamina D y el
proceso de termogénesis inducida por el frío (crioterapia)
para producir tejido adiposo marrón.

Suplementos nutricionales — Los siguientes
nutrientes y cofactores también son necesarios para que las
enzimas mitocondriales funcionen de forma adecuada:

CoQ10
o ubiquinol
(su forma reducida)

L- Carnitina, que transporta los ácidos grasos a las
mitocondrias

D-ribosa, que es la materia prima de la molécula de ATP

Magnesio

Grasas omega-3 de origen marino

Todas las vitaminas B, incluyendo a la riboflavina,
tiamina y vitamina B6

Ácido alfa-lipoico (ALA)

¿Cómo la terapia metabólica podría mejorar
el tratamiento del cáncer?

Seyfried no es el único que cree firmemente en los orígenes
metabólicos del cáncer. El Dr.
Abdul Slocum
, médico de Turquía, ya ha utilizado esta
información en su consultorio clínico, donde trata a muchos
pacientes con cáncer en etapa terminal. Una cantidad importante de
sus pacientes padece cáncer de páncreas, el cual tiene uno de los
peores pronósticos de todos los tipos de cáncer.

Más del 90 % de los pacientes con cáncer de páncreas muere en
los siguientes cinco años. Cuando ingresan a su clínica, los
pacientes comienzan inmediatamente una dieta cetogénica y
permanecen en ella durante todo el proceso de tratamiento.

Sorprendentemente, Slocum ha logrado salvar a muchos de estos
pacientes “sin esperanza”. Además, sus protocolos de
tratamiento no son tóxicos.

Al aprovechar la capacidad del cuerpo para combatir los tumores
de forma natural, por medio de implementar la cetosis nutricional y
otras estrategias, cualquier agente de quimioterapia utilizado
podría aplicarse en la dosis más baja posible. La práctica de
Slocum revela los beneficios muy reales de tratar el cáncer como
una enfermedad metabólica.