Sistema Shen y trastornos psicológicos

Si has seguido el Coaching Sistema Shen correctamente.  Este es el espacio para tu testimonio sobre trastornos psicológicos.

4 Comentarios

  1. De antemano no se puede asegurar nada. Creo que se podía empezar con el sistema BFB.

  2. Me gustaría saber si pueden ayudar a mi hijo de 14 años con problemas de ansiedad, hiperactividad, tics nerviosos y falta de concentración.

  3. Mi experiencia viene dada por motivo de mi actividad profesional y laboral en la que desarrollo en un puesto ejecutivo en una empresa, cuya sede está a 300 km de mi casa (de lunes a viernes fuera de mi casa) y con centros en todo el territorio nacional a los que tengo que realizar visitas periódicas y tomasr siempre decisiones y relación con clientes; lo cual genera todo ello un estado de estrés casi contínuo.
    Vivir en hoteles, viajar contínuamente, comidas y cenas de empresa permanente afectaban a mi vida y a mi estado físíco, pero sobre todo anímico. Además todas estas situaciones te incitan a fumar y beber lo que muchas veces no te apetece.
    Conocí a Josemari a través de otro ejecutivo y me lo recomendó como medio de reducir una más que incipiente obesidad y además dejar de fumar (tres cajetillas diarias).

    Además era consciente que mi ritmo de vida y la edad (45 años entonces) eran ingredientes perfectos para que me desencadenara cualquier proceso cardiaco -por ejmplo- de consecuencias irreparables para mi futuro y el de mi familia.

    El resultado fue enteramente óptimo en cuanto a los objetivos que indico, pero tengo que añadir que descubrí y me produjo un muy grato estado de estabilidad mental y sobre todo de templanza en mi actividad diaria. Es decir, seguía respondiendo a mi actividad pero sin sentirme con la presión anímica a la que estaba acostumbrado y pensaba era consustancial con las responsabilidades de mi trabajo.

    De hecho, los efectos del sistema Shen me a ayudado afrontar el día a día con claridad de ideas y sin bajar mi novel de actividad.

    Por cierto, antes tenía apneas durante el sueño (cosa muy peligrosa) y dormía con una máquina para respirar (me la han quitado, pues mi ritmo respiratorio se ha acompasado mientras duermo); además -nunca lo había imaginado- he rescatado la bicicleta después de 20 años aparcada (actualmente suelo hacer rutas de 60-70 kilómetros) y cuando estoy fuera de casa aprovecho el gimnasio más cercano.

    Lo dicho, esta es mi experiencia.

    Muchas gracias Josemari.

  4. Hola Jose María, desde el año pasado no me puse en contacto contigo estuve haciendo el sistema shen y por circunstancias posteriores ya no me puse en contacto. Comencé el proceso con mucha ilusión y con espectativas de no volver a comer sólidos quería ser pránica (esto es sólo un concepto que ahora para mí no tiene sentido querer ser algo que ya soy). Me había llegado mucha información de golpe sobre el sungazing, el respiracionismo, y después llegaste tú a través de una amiga (Iratxe, que está ahora mismo haciéndolo contigo) y vi la puerta a esto que me estaba trayendo la vida como un descubrimiento nuevo. Ahora te cuento mi proceso que creo que ha sido el mayor regalo que me he dado a mí misma.
    Tenía como 20 kilos de más pero no lo hacía con el propósito de adelgazar pues sabía que eso sólo era una consecuencia de algo mucho más profundo. Creo que no he sido una de tus mejores pacientes o clientes pues no estuve más de 18 días haciéndolo y después comencé a comer .
    El tercer día comenzó lo peor, estuve fatal, un dolor de cabeza horrible, de todo el cuerpo, me dio fiebre etc pero a nivel emocional entré en un túnel en el que hacía mucho tiempo no había entrado. Comencé un proceso de sanación emocional que para mí tiene mucha más importancia que el proceso de limpieza físico. Me di cuenta que el peso que llevaba de más venía acompañado de una carga emocional que no me decidía a soltar; miedo, frustración, rabia, tristeza, un profundo deseo de querer morir y detrás de todo esto un profundo deseo de conectar con la vida misma que a mi entender y contradictoriamente, esperaba encontrar con dejar el cuerpo y reencontrarme con mi padre.
    Hasta el día 8 fue horrible, pero a partir de ahí, al salir a caminar, ir a la playa, conectar con la naturaleza, fue increible cómo me fui sintiendo cada vez más fuerte, más enérgica, no había tope para mí podía seguir caminando todo el día. Estuve caminando cada día 17 kilometros y podría haber hecho el doble sin cansarme. Teniendo en cuenta que yo no hacía ningún deporte ni nada.
    Fue algo increíble, y seguía observando el deseo de saborear comida pero recordaba lo que tú decías que no era hambre y que escuchara el cuerpo.
    Cuando fuí a la reunión para comenzar el sistema te comenté que quería ir a México y bueno esto coincidía con mi día 17 de proceso. Tomé el avión y me fuí a México. Para mí ir a México no era un viaje de turista nada más, era algo que tenía pendiente por cerrar con mi pasado. Y al llegar allí empecé a sentir una molestia y mi amigo de México como es médico me reconoció y me dijo que eran paperas. Ahí tuve una sensación de contradicción pues para las paperas a mi edad era extraño y entendí que por lo que fuera en este proceso el cuerpo manifestó esta supuesta “enfermedad”. Y acepté que si lo mejor era el método tradicional en ese momento y tomar antibiótico y un poco de zumo de frutas pues lo haría. Así que así comencé a comer. Estuve 8 días en cuarentena porque allá nadie tenía las paperas y no podía tener contacto con la gente hasta que dejara de ser contagiosa. Estuve en un hotel los 8 días tomando paracetamol y antibiótico y zumo de mango. Luego ya comencé a tomar naranja, y a los 12 días ya comí fruta sólida . En ese momento me preocupaba más que la infección se fuera y no me afectara a mis ovarios y no contagiar a nadie. Al parecer las paperas las cogí aquí en mi pueblo y las llevaba incubando cuando tomé el vuelo a México.
    Bueno el caso es que rompí el proceso del sistema shen por esto pero no siento que fue un fracaso porque todo lo que viví allá fue increíble incluso las paperas fueron increibles. Todo fue un regalo para mí porque sé que he soltado una carga de mucho tiempo que no sólo era física por mi sobrepeso.
    No me puse en contacto contigo porque ya creí que se había echado a perder todo el asunto y no quería hacerte perder el tiempo. Esto también me sirvió para rendirme y no ser tan exigente conmigo misma porque siempre quiero hacerlo todo perfecto sin fallar y el romper con el proceso para mí era en cierto modo un fracaso.
    Todo esto es una tontería, me doy cuenta de ello. Y aunque aparentemente fue un desastre jaja, es lo mejor que me podía haber pasado.
    Bueno decirte que me he quitado de encima los kilos que me sobraban que creo que son unos 15 o 16 no sé porque no me he pesado ni lo voy a hacer. Lo del peso para mí también era un condicionamiento muy grande y una excusa para estar sintiéndome culpable todo el rato.
    Físicamente estoy como estaba hace 10 años y me siento muy a gusto con mi cuerpo. He ido este verano a la playa y me he bañado en tanga después de haber estado estos 10 años muerta de vergüenza por mi físico y no querer ni bañarme en bañador ( que tampoco estaba tan gorda). Y bueno tampoco importa mucho sólo es un dato.
    Para mí también ha sido importante experimentar que no estoy viva porque como… sino porque soy la vida misma y comer o no, es sólo una elección porque estoy todo el tiempo sostenida por la vida misma. Conectar con la vida desde dentro o desde fuera en la naturaleza es sólo un recordatorio de lo que soy e ir más allá de los condicionamientos mentales que me hacen creer que soy un cuerpo de materia física. No me he iluminado, para nada. Pero sí he tomado un poco de conciencia de que las cosas no son como he creído y que puedo elegir cada vez mejor.
    Ahora no como mucho, tomo una sopa, otras veces estoy todo el día sin comer o tomo una infusión, pero no es algo que me plantee que diga : hoy no como nada o sí. No para nada, sólo hago lo que el cuerpo me pide.
    Suelo comer frutas y verduras y estas navidades comí una chuleta y marisco la disfruté como nunca. O he comido algún polvorón.
    Me siento muy feliz, sin culpa cuando como y sin culpa cuando no como.
    Sigo haciendo sungazing cuando me acuerdo, sigo saliendo a caminar cuando puedo, y así, estoy tomando mi alimento de diferentes fuentes no sólo de la comida sólida.
    Esto es un hermoso proceso de recordar lo que soy.
    No es un método para adelgazar o para dejar de fumar, es mucho más. Es tomar conciencia de mi propio potencial.
    Es muy fácil que mucha gente se vuelva en contra de algo así, imagínate tanta libertad es muy peligrosa para el sistema.
    Bueno quería contarte esto, me daba un poco de vergüenza escribirte porque no lo hice bien en teoría. Jaja.
    Bueno también decirte que el proceso de haber estado caminando, haber bajado de peso, romper con mis ataduras emocionales del pasado , todo esto ha sido algo que me ha preparado para comenzar algo en lo que estoy ahora. Y voy lanzada como un cohete.
    MUCHAS GRACIAS

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