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Roberto Mendez
Medciencia
jue, 04 jun 2015 20:19 UTC

Comentario: Vea también nuestra entrevista con Miguel Jara, escritor y periodista independiente, con quien cuestionamos la eficacia de las vacunas y los medicamentos, su impacto en la salud, el marketing farmaceútico del miedo, así como las evidentes mentiras de la industria farmaceútica:

En su momento hablamos sobre la disyuntiva de usar paracetamol o ibuprofeno, y los respectivos efectos secundarios de cada uno. Los fármacos no son caramelos, y tan solo deben usarse cuando sea necesario, pues tienen sus efectos secundarios que pueden llegar a ser graves. El “por si acaso” en las medicaciones no es una buena idea, pues el remedio puede ser peor que la enfermedad si no consultamos con nuestro médico y nos automedicamos por libre. Hoy hablaremos de otro de estos fármacos de abuso, el omeprazol, pues parece que no tenemos demasiado claro qué es, para que sirve, y qué consecuencias puede tener su abuso

¡Los medicamentos no son caramelos!

Para empezar, un spoiler: De protector, el omeprazol tiene poco.

¿Qué es y para que sirve realmente el omeprazol?

Si leemos atentamente el prospecto del omeprazol (aunque vamos a partir de la base que la gran mayoría de los individuos se pasan el prospecto por el arco del triunfo), veremos que en ninguna parte sale la característica “protector”. Textualmente, dice así:
“El omeprazol inhibe la secreción de ácido en el estómago. Se une a la bomba de protones en la célula parietal gástrica, inhibiendo el transporte final de H + al lumen gástrico”
O lo que es lo mismo, los medicamentos como el omeprazol y sus derivados son inhibidores de la bomba de protones, un tipo de complejo proteico estomacal cuya función es contribuir a la liberación fisiológica del ácido gástrico, el cual es necesario para llevar a cabo la digestión. Si paralizamos este ácido, la digestión puede empeorar en lugar de mejorar. Aunque evidentemente hay momentos donde sobrecargamos nuestro querido estómago con comidas copiosas, grasosas o exceso de alcohol, pero esto no es indicación para tomar medicación como nuestro sentido común debería avisarnos.

Las indicaciones reales del omeprazol son:
Tratamiento agudo de las úlceras duodenal o gástrica benigna, incluyendo los pacientes que necesiten tomar AINEs (antiinflamatorios no esteroideos).
Tratamiento de la úlcera duodenal o gástrica asociada a Helicobacter pylori, junto al tratamiento antibiótiotico pertienente en triple o cuádruple terapia.
Tratamiento de la esofagitis erosiva por reflujo.
Tratamiento del síndrome de Zollinger-Ellison y otros síndromes de hipersecreción gástrica (recalco “hipersecreción”).
Tratamiento preventivo de úlcera duodenal o gástrica, o erosiones gastroduodenales provocadas por AINEs en pacientes ancianos, con enfermedades crónicas previas o con antecedentes previos de úlcera que requieran tomar AINE por otras razones de forma prolongada. Se incluirían en este ámbito pacientes de edad avanzada, pacientes que tomen AINEs de forma prolongada o a altas dosis, y pacientes que tomen de forma simultanea AINE y Sintrom, o AINE y corticoides.
Como veis, por tomar un AINE (ej: ibuprofeno) sin más, durante digamos 7 días,no está indicado tomar omeprazol.; por tener una comida copiosa, no está indicado tomar omeprazol; y por tomar un elevado y diverso número de medicamentos, NO está indicado tomar omeprazol.
La llamada “gastroprotección” con omeprazol tiene unas indicaciones claras, que serían concretamente el último punto de las indicaciones. Y por lo visto este nombre ha llevado a dar al omeprazol propiedades “protectoras” que realmente no tiene, pues como cualquier otro medicamento, tiene sus efectos secundarios a largo plazo si se abusa. Y, creedme, en España se abusa y mucho del omeprazol.

Efectos secundarios del omeprazol

Pasemos a tratar la parte más importante de los medicamentos en general, en la cual no nos solemos fijar por obviar la lectura del prospecto, y que importa sobre todo en los medicamentos de abuso como son los analgésicos (paracetamol y AINEs en general) o los antiulcerosos (omperazol y derivados).
Efectos leves: Estreñimiento, nauseas, gases, vómitos dolor de cabeza.
Efectos moderados y graves:
Daño cardíaco por hipomagnesemia o falta de magnesio.
Anemia perniciosa y osteoporosis.
Diarrea asociada a Clostridium difficile.
Daños neurológicos, demencia o anemia por falta de vitamina B12.
Como veis, ningún medicamento es un caramelo, y el omeprazol evidentemente tampoco. No estoy tratando de asustaros, estos efectos secundarios no suceden por tomar uno ni dos omeprazol. Estos efectos secundarios son consecuencia del abuso, como he repetido en más de una ocasión.

Conclusión

La dosis estándar de omeprazol, correctamente recetado, suele ser una vez al día (una pastilla de 20 mg), que puede ser mayor según el problema y la intensidad del mismo, de todos los que hemos indicado anteriormente en “indicaciones”. Pero en España mucha gente lo toma sin prescripción, porque sí, y sin control alguno, llegando a estar años tomando una medicación porque “va bien”. Sí, va bien hasta que pasan dos años o más y empiezan a surgir los efectos graves anteriormente mencionados

Y claro, si tomamos algo sin prescripción médica y por voluntad propia es tremendamente fácil que pase esta cantidad de tiempo sin percatarnos del abuso cometido.

Como digo, no estoy tratando de asustar a nadie, sino de concienciar de la realidad de la toma de fármacos: No siempre es necesaria la medicación para resolver una enfermedad, y actualmente vivimos en una sociedad sobremedicalizada, donde se llega a exigir al médico que se recete tal o cual cosa porque “a mi vecino del 5º le ha ido bien”. Cada persona y cada enfermedad es un mundo, y el médico sabrá cómo debe actuar y cuando recetar y cuando no un medicamento. Por supuesto, la automedicación no entra entre las opciones, y jamás es una buena idea llevarla a cabo. El control médico es absolutamente necesario.